El Arriero Fabricio Estévez
- El Arriero Fabricio Estévez

- 8 jul 2019
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Actualizado: 21 jul 2019
Mi padre me inició en en montañismo, a los 3 años y medio me llevó junto con mis hermanos a Panecillo, una caminata de 1 hora, desde la casa de mis abuelos ubicada en la calle 5 de junio. Recuerdo ese día, cuando vi por primera vez la naturaleza en su estado natural. En esa época habían cascadas, seguramente porque la partes altas del cerro tenían pajonales y la estatua de la virgen apenas había sido inaugurada.

Mis abuelos, fueron arrieros, caminaban la geografía ecuatoriana de norte a sur, incluso hacían viajes al valle del Cauca en Colombia para traer el tabaco y algodón que las industrias del Valle de los chillos necesitaban para la fábrica de cigarrillos El Progreso, el algodón en cambio lo llevabana Riobamba a las fábricas de textiles.
Mi padre que era uno de los mas pequeños de la familia, llegó a hacer los viajes que hacían hacia el valle del Río Intag, para traer los productos del trópico hace 60 años. Desde ese día recuerdo nos contaba sus historias de aventuras por los andes, caminatas interminables por el frio, calor, cuestas y bajadas, rios, selvas y páramos solitarios.
En los veranos, en nuestras vacaciones escolares, aprovechábamos para ir al cerro, el destino preferido, el volcán del Guagua Pichincha, donde bajamos innumerables veces a tomar el obligatorio baño en sus aguas termales. Conocimios el cráter con sus fumarolas antes y después de la erupción de 1999.
La primera cumbre considerable, el Pasochoa a los 9 años. (Pensar que mi hija de 2 años ya la llevé 3 veces.) Llegué a El Sadday a los 17 años, con bastante experiencia en baja y media montaña. Ninguna en Alta. Mi primera cumbre con esta agrupación fue el Sincholagua a los 17. Enseguida empezaron las capacitaciones para alta montaña y las primeras cumbres de nieve.
Desde los 17 años a la fecha, he desarrollado actividades de voluntariado, tanto en la dirigencia de la agrupación, como en las Ascenciones Masivas de Verano, que organizamos todos lo años, en la cuales llevamos a cambio de un mínimo valor a jóvenes de todas las edades a recorrer la geografía ecuatoriana.
En el año 2003, beneficiado por el Intercambio Ecuatoriano - Alemán, que mantiene la Asociación de Andinismo de Pichincha con el Club Alpino Alemán, experimenté el montañismo europeo, ascendiendo a varias montañas de Asutria y escaladas de la Torre de Bolsano y La Torre pequeña de Falzarego en las Dolomitas.
Desde el año 2009, he participado activamente y de forma voluntaria en la dirigencia, desempeñando los cargos de Jefe General (2009-2011), Jefe de Montaña (2011-2013), Vicepresidente (2013-2019).
Actualmente, curso el último nivel de Glaciar y nieve, dictado por los principales de la ASEGUIM, para poder recibirme como Instructor de Montaña. Además se me ha encargado, junto con los otros miembros de la Comisión de Montaña, la ardua tarea de revivir a la EPAM, que por efectos de las malas administraciones anteriores había practicamente desaparecido.
Fabricio E









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